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Desde luego que hay que tener muy presente muchos frentes en este trabajo. Llegó a España hace catorce años desde Pereira para reunirse con el resto de su familia. Al hombre no termina de convencerle la propuesta y acelera el carro dejando un rastro de haz de luz roja. Sin embargo, Margarita, de 48 años, nació en Pasto, Nariño, al sur de Colombia.

Hoy, simplemente no quiere hablarlo. Bastante tienen sus clientes de mediana edad subiendo hasta la tercera planta sin ascensor en la que se encuentra la pieza donde trabaja. En los servicios de Shirley no hay remilgo ni pudor. Shirley es una mujer transexual que conserva el órgano masculino. En las antípodas de su modus operandi se encuentra Elisa, de treinta años. En una semana me podía sacar 1.

Había días de euros. Esta mujer de treinta años es fruto de un matrimonio turco-colombiano. Llegó a Madrid en Nadie de su entorno sabe que ejerce como prostituta. La calle de la Montera, en pleno centro citadino, es su lugar de trabajo. Para tirar gratis con un hombre cualquiera que ha conocido en una discoteca prefiere cobrar 25 euros por un servicio de diez minutos y así tener algo que llevar a su pequeño.

De ese total hay que descontar cinco euros que paga en concepto de alquiler por la pieza. Estas habitaciones se encuentran en pisos ubicados en edificios de las calles aledañas a la Gran Vía, cerca de los lugares donde se paran y esperan a los clientes. Husmeo en una de esas habitaciones como si fuera a comprar el piso y veo que es estrecha. Sobre una mesita hay un rollo de papel de cocina, un paquete de kleenex y una tira de preservativos. Para mis adentros me digo que no es la idea que tengo de un lugar acogedor.

Y me acuerdo de las hogueras que prenden las chicas en la Colonia Marconi para entrar en calor en noches gélidas en las que también trabajan.

La necesidad y el deseo no entienden de festivos y la ética se rige por otros valores. Cada uno por sus propios medios se desviste. Al hombre no le permite que le bese en la boca ni en los pechos. Elisa, con ayuda de una servilleta evita que sus manos toquen el pene del cliente al ponerle el condón. Por lo visto, sus mujeres tienen un olfato tan fino que la sospecha nunca se va. Por eso, Shirley dice que no usa perfume, porque delata a los clientes y no quiere perderlos.

Ni abrigos que puedan soltar pelos y dejarlos en los asientos de los carros. Los caballeros tienen que seguir siendo maridos después de los encuentros con otras damas.

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Un lugar donde puede disfrutar de buena rumba acompañado de lindas chicas. Venden licores nacionales e internacionales, dependiendo del trago la botella puede tener un costo entre Cuenta con diferentes espacios como: Sus "chicas latinas" ofrecen a sus clientes una gran variedad de servicios, desde la posiciones del kamasutra hasta orgías.

Nosotros no guardamos ninguna dirección de correo electrónico. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Estos son los agregadores que tienes disponibles para agregar el contenido de ALO. Seguir a alodigital Alo Siguenos. Solamente una por linea. Su nombre te ha enviado un mensaje desde Alo. Todos los lunes, o casi todos, Paola envía dinero a su madre en Venezuela.

Ella se quedó a cargo de su hija de cuatro años. Paola no quiso traerla y tener que dejarla al cuidado de desconocidos cuando fuera a trabajar.

Es difícil, murmura con cara triste, tenerla lejos. Para la niña también lo es: Hay veces que no terminas haciendo nada. Pero hay otros que son lo peor, pues". Tiene 19 años, o dice tenerlos. Llegó a Saravena antes que Paola y recorrió otras zonas fronterizas antes de decidir que este pueblo le resultaba mejor: No tiene hijos como Paola, pero le envía dinero a su madre.

María llegó aquí sin mucha claridad sobre lo que tendría que hacer. Me dolió mucho porque nunca había hecho eso".

Que uno tenga que venir a acostarse con personas mayores, a veces vienen borrachos". Hay clientes que le quieren pagar menos de lo que cobra: Eso, de hecho, causó enojo entre las trabajadoras sexuales colombianas de Saravena, cuando todavía había muchas colombianas aquí. En algunas partes de Colombia las mujeres cobran Y porque obvio ya estoy cansada de esto.

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